Adoración a la realeza de Jehová con énfasis misionológico (Salmo 96)
- Jose Chavez
- 17 dic 2025
- 5 Min. de lectura

Salmo 96. 1-13
Este salmo es una clara muestra de la adoración del pueblo de Israel pero con énfasis misionológico, para empezar a analizar brevemente este texto, necesitamos entender a qué nos referimos con la adoración con énfasis misionológico. En primer lugar necesitamos entender que los Salmos cumplían 2 funciones generales:
Adoración: La primera función tenía que ver con la adoración conjunta o corporativa del pueblo de Israel, los salmos eran usados como "himnarios" con los que el pueblo del Israel adoraría.
Pedagógica. La segunda función tenía que ver con un aspecto pedagógico, es decir, los salmos servían como enseñanzas para el pueblo, para corregir sus prioridades o simplemente para recordar algunas de las victorias que el Señor les había dado.
Por lo tanto, al hablar de este salmo como adoración con énfasis misionológico queremos decir que este salmo nos ayuda entender la naturaleza de las misiones mientras servía como un himno de adoración.
Algunos versículos son notorios en este salmo para entender la enseñanza sobre misiones en este salmo:
El salmo 96 es una exhortación a que todo el mundo adore a Dios.
El versículo 1 inicia diciendo: "Cantad a Jehová cántico nuevo; Cantad a Jehová, toda la tierra."
Este versículo muestra como el salmista manda a que las personas canten con cántico nuevo, pero también ordena a que toda la tierra cante a Jehová, una de las cosas que debemos entender es que las misiones no se tratan de los hombres en sí mismos, es un error pensar que el fin último de las misiones sean las personas, porque estaríamos expresando y mostrando un evangelio antropocéntrico.
La verdadera gloria del evangelio consiste en que podemos restaurar la relación con el creador de este mundo y que podamos tener una relación de adoración con él. Cuando este salmo nos ordena que todo el mundo debe adorar a Dios lo que está deseando y ordenando el salmista es que todas las personas tienen que adorar a Dios, no es una opción, la personas adorarán a Dios sea que quieran o no, al final de todo, toda rodilla se doblará ante él, pero gracias al evangelio nosotros podemos ser acercados y atraídos a él por su amor y su justicia, y acceder a través de la fe a la gloriosa salvación que nos invita y que fue dada gracias a la cruz. Apreciar la salvación nos lleva a una adoración continua, pero no forzada, sino recibida y aceptada por su pueblo libremente, en cambio, aquellos que no acepten este regalo doblarán sus rodillas ante el Señor para juicio y condenación eterna.
El salmo 96 en una llamado a anunciar y proclamar la salvación entre todas la naciones.
v. 2- 3: "...Anunciad de día en día su salvación. 3 Proclamad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas."
¡Proclamad entre las naciones! Qué hermoso mandato, y que gran responsabilidad, nuestra labor es cada día, de día en día anunciar las buenas nuevas de la salvación, nuestra responsabilidad es llevar las gloriosas noticias de la salvación pero nos solo se trata de nuestro distrito o ciudad, se trata de todo el mundo, el versículo 3 nos dice: "Proclamad entre la naciones", el llamado es cada parte del mundo, es un llamado continuo, no se trata primero de nosotros y después ellos, se trata de hacer esta labor todo el tiempo "de día el día" y también en todo lugar "entre las naciones", en esta verdad recae nuestra labor de enviar misioneros y de apoyar a misiones.
Desde el antiguo testamento hasta el nuevo tenemos el mismo mandato, tanto los judíos como los cristianos tenían la misma labor, que las naciones sepan la salvación de Jehová y que vean su gloria en esta salvación, cada pueblo debe saber de esta gran noticia. ¿Qué tan comprometidos estamos con esta misión? Si el Señor nos ordena esto, ¿no debe ser una de las cosas más importantes en las que debamos centrarnos? Todas las cosas que hagamos deben ser con la mirada puesta en un telón más grande que nuestra propia historia, cada letra de nuestras vidas deben apuntar al guion más grande y no desviarse de él. Cuando todos estemos en su presencia por la eternidad debemos preocuparnos por si hemos cumplido esta misión o no.
El salmo 96 es un llamado a involucrar cada aspecto de nosotros en mostrar que Jehova reina.
8 Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrendas, y venid a sus atrios.
Me parece interesante y curioso que este salmo habla acerca de la adoración y de que las personas del mundo y de cada pueblo adoren a Dios, pero que de pronto empiece a hablar del dinero. Si tu lees todo el capítulo te darás cuenta de que en la sección 7 al 9, especialmente el versículo 8 habla acerca del dar ofrendas y cómo esto es dar debida honra a su nombre, es decir, el salmista une dos temas de manera interesante, nos dice que debemos honrar el nombre del Señor en esta relación, a través de traer ofrendas y venir a sus atrios, la pregunta que debemos hacernos es: ¿Por qué esta relación? Una de las ideas que se me viene a la mente es esta: En donde ponemos nuestro dinero, es en donde está nuestra adoración.
Basta con dar un vistazo a las personas que nos rodean y a las personas del mundo para darnos cuenta que en donde gastan la mayor cantidad de su dinero es probablemente en donde está su corazón y en donde están las cosas que les satisfacen más. Los supermercados y las tiendas de moda están llenas de muchos que consideran que la marca de ropa hace a una persona o gente que invierte mucha cantidad de dinero en hacer más dinero y acumular riquezas, podríamos seguir hablando del tema, pero entienden el punto, gente se sacrifica por obtener cosas que le traen mayor satisfacción y por cosas que consideran más importantes que cualquier otra.
Por lo tanto, cuando el salmista hace esta relación, claramente está ayudándonos a entender que el dinero es una evidencia tangible de lo que adoramos, y por lo tanto si queremos adorar completamente a nuestro Señor deben estar involucrados nuestro dinero y no solamente nuestras mentes o corazón, el ofrendar y cuidar de nuestras iglesias en lo económico es una muestra clara de cuál es nuestra prioridad, si es el cuidado de nuestra iglesia para poder alcanzar a más personas o si cualquier otra cosa está ocupando nuestras mentes más que esto. "Hermano -me dirán-, ¿qué tiene que ver todo esto con las misiones?", Creo que es bastante evidente, ¿no?, les diría. Cuanto más sacrificamos nuestros bienes económicos en misiones y que todo el mundo y cada pueblo vea la gloria de Dios, más estamos adorando al Señor con toda nuestra vida, hay una relación directa entre en donde ponemos nuestro dinero y a quién más adoramos, así que el mandato es claro: Invierte y ofrenda para mostrar a quién adoras realmente, y apoya las misiones para demostrar cuál es la causa más grande en este mundo.
Jose Ch.




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